A continuación comienzo el relato del viaje a Andorra Esqui+Snow08 de la Comunidad de Madrid del 17 al 23 de Febrero, el cual realicé con el propósito de esquiar aunque esto me costara no descansar en toda la semana. Si queréis saber que pasó realmente al final, tendréis que tener un poco de paciencia y leer día por día. No es mucho, así que…comienza el viaje…

Salida el Domingo a las 8:30am

A primera hora de la mañana del domingo y con un frío de narices conseguí coger un taxi en dirección a la Plaza de Toros de las Ventas, que era el punto de encuentro y de salida de los autobuses de la Comunidad de Madrid con destino Andorra.


…el autobús

Nada mas subir al autobús me fueron presentando a la gente, ya que no conocía prácticamente a nadie. La sorpresa me vino cuando me presentaron a Rául, al que conocía por haber trabajado con él en Vía Digital hace casi diez años. El mundo es un pañuelo.

El viaje, de unas nueve horas, no fué mas pesado que otras veces de las que he ido en bus. Por suerte llevaba el divx portátil y el mp4, así que al menos durante el trayecto pudimos ver algunos capítulos de “Seinfeld” y un parte de “Crying Freeman”, ya que en lo más interesante de la peli al divx se le acabó la batería.

Cruzando la frontera

Pasaban algo mas de las cinco y media de la tarde cuando por fin ─y después de alguna cabezada que otra─ cruzábamos la frontera con Andorra, pero no iríamos directos al hotel, sino que primero nos llevarían al local de alquiler de equipos de esquí. Aquí recogeríamos las botas, los bastones y los esquís.


Al llegar a la frontera

El lugar era una nave de dos plantas, como un almacén. Los que necesitábamos botas teníamos que subir a la segunda planta por unas escaleras metálicas muy estrechas. De tantos que éramos nos quedamos esperando en las mismas escaleras y era realmente desagradable, ya que el almacén despedía un insoportable olor a queroseno. A saber que coño era eso. Lo frustrante vendría un rato después y es que como soy algo especial, para variar ninguna bota se me ajustaba bien. Todas me hacían un daño terrible. La que no me quedaba pequeña me apretaba el dedo gordo. Habiéndome probado veinte botas y teniendo a dos personas pendientes de mí ─a parte de Lourdes dándome la paliza─ al final me quedé con unas que me jodían el tobillo de mala forma, pero no tenía mas tiempo ya que todos me esperaban en el autobús desesperados por llegar al hotel. Si, al final pasé mas tiempo que nadie en esa horrible nave con ese insoportable olor. Al final..llegué el último.

Llegada al hotel

Ahora viene un detalle que marcaría gran parte del viaje y es que al llegar al hotel y bajar del autobús para recoger cada uno sus maletas, una de ellas desapareció. La maleta “sustraída” era de Mónica, nuestra guía turístico de Marsans ─aunque luego supimos que trabajaba para Condor─. Días mas tarde, hablando con ella, nos comentó que estaba allí trabajando por el hecho de hacerle un favor a un amigo de profesión. En resumen y para no esperar al final de esta historia os diré que no sólo no recuperó su maleta, sino que ni si quiera se lo cubrió el seguro. Esta pérdida sentó precedente para que los demás no nos fiáramos un pelo a la hora de dejar las pertenencias al libre albedrío.


Mónica, la guía turístico del viaje

El hotel

Había leído algo al respecto al hotel President en internet. Me sorprendió el tamaño de la habitación, no muy grande pero nada pequeña. El detalle que a mi me gustó ─desde la segunda planta en la que nos encontrábamos─ era la terraza que daba a la calle ─muy transitada, por cierto─. ¿La desilusión? …al comprobar lo lejos que estaba el hotel de la céntrica avenida Merixell. Sobre el centro de Andorra hablaré con mas detalles en las próximas entregas de este viaje.


Vista desde la terraza de la habitación


Vista desde la terraza de la habitación


…con la habitación de fondo

La cena….y los preparativos

Antes de cenar Lourdes y yo fuimos a dar una vuelta para tomar una cañita, pero por aquella zona sólo teníamos dos baretos bastante cutres. Mientras andábamos por la calle casi junto al hotel, Lourdes muy “atenta” dijo: ─éste sitio parece que está bien!─ El bar se llamaba el “Click”. Muy chulo, sobre todo cuando nos dimos cuenta que era el bar del hotel. Así que allí nos tomamos una cerveza ─Lourdes mitad─ …¿y la otra mitad? pues en mi abrigo ─no te enfades Lourdes, ya sabes que a mi me pasa lo mismo─. A continuación nos dirigimos al restaurante, situado en la sexta planta del hotel.

De los dos grandes grupos que estábamos acordamos realizar las cenas de forma alterna. Uno de los grupos a las 20:15 y el otro una hora mas tarde y al día siguiente a la inversa. El sistema era algo pesado, ya que empezabas por pedir mesa para “tantos” y te sentabas. Pedías un segundo plato de la carta y a continuación te ibas al buffet a ponerte ciego. Una vez terminado con el buffet te servían el segundo plato. Esa noche, si no recuerdo mal, cenamos Maru ─hermana de Lou─, Pepe ─novio de Maru─, Berni ─amigo de Maru y Pepe─ Lourdes y yo en la misma mesa. Eso si, el qué cenamos ni idea….me falla la memoria.


…Berni con cara seria


Maru y Pepe


…Lou y yo

¿Y después de cenar?? …nos bajamos a la habitación a preparar lo necesario para el día siguiente. Yo no dejaba de pensar lo que me esperaría en las pistas de Grau Roig

Continuará…